El corcho es la corteza externa del alcornoque (Quercus suber L.), un árbol de hoja perenne típico de la cuenca mediterránea. Esta corteza no solo protege al árbol: le ayuda a sobrevivir al fuego, al calor y a las sequías. ¿Y lo más sorprendente? Puede extraerse sin dañar al árbol y además se regenera de forma natural. El corcho es un material natural, sostenible y tiene unas propiedades únicas.